Brasil reina en Sudamérica por tercer año consecutivo.
Palmeiras revalida el título de la
Copa Libertadores conquistado la temporada pasada, algo que ningún club conseguía desde River Plate en 2001. En la final, disputada en el
Estadio Centenario de Montevideo, se enfrentaron al
Flamengo, que no fue capaz de darle la vuelta al
2-1 certificado en el minuto cinco de la prórroga.
Felipe Melo, representado por
Promoesport, capitaneó al equipo de São Paulo a la gloria continental.
Esta es también la segunda Copa Libertadores consecutiva para el futbolista brasileño. Un trofeo más para las vitrinas de un jugador con
una trayectoria plagada de éxitos: tres ligas, dos copas y tres supercopas en Turquía con el Galatasaray; dos ligas y dos copas brasileñas con Palmeiras y Cruzeiro; dos Copas Libertadores con Palmeiras; y una Copa Confederaciones con la Selección brasileña.
El mediocentro está completando una gran temporada como líder del club, tanto a nivel de juego como a nivel anímico. Ha disputado 24 encuentros, en los que ha completado
33,7 pases cada 90 minutos con un destacable 89% de acierto. Además, defensivamente
gana el 56% de sus duelos y acomete 3,2 despejes y 1,2 intercepciones por partido.